Lo siguiente sucedió hoy a la tarde, en la línea Mitre (TBA), ramales Suárez y Mitre. Situaciones como las que describo son bastante frecuentes…
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18:57 – Llego a Retiro, todo normal.
19:00 – Sale el tren hacia Suárez, en horario.
19:10 – Llega a la primera estación, Tres de Febrero. Se queda allí 5 minutos. Se ve que a los monitos que coordinan los trenes no les da para manejar dos ramales al mismo tiempo. Paciencia, es de lo más común.
19:18 – Llega a la próxima estación, Ministro Carranza. Y nos quedamos esperando más de 15 minutos. Los uuffs y aarrgg de la gente empiezan a caldear el ambiente.
19:33 – Luego de 15 minutos de inexplicable espera, nos dicen que un tren que estaba más adelante (la bendita cafetera que va a hasta Rosario) se quedó en las vías. No se sabe cuánto vamos a estar parados. Pensamiento n° 1: Si el tren siempre estuvo ahí, no nos pudieron avisar antes?
19:36 – Nos avisan que por el andén contrario (o sea, en contramano), va a pasar un tren con destino a Bartolomé Mitre. No era el tren que me tenía que tomar (yo iba a Suárez), pero bueno, por lo menos me acercaba. Pensamiento n°2: Si un tren que no iba al destino original puede ir por la otra vía, no podían mandar nuestro tren, en el que veníamos todos, por esa vía? Nuevamente, los cerebritos de TBA no pueden con semejante problema cuántico.
19:45 – Luego de esperar casi 10 minutos, apareció el tren que iba a Bartólome Mitre, en contramano. Este tren tenía horario de salida de Retiro a las 19:06, debería haber llegado a Ministro Carranza a las 19:20. Pero llegó 25 minutos más tarde. Pensamiento n°3: por qué se retrasan todos los servicios por un obstáculo que puede ser fácilmente sorteable usando cambios de vías? Los cerebros de TBA, nuevamente con el ábaco, no pudieron resolver la cuestión.
20:00 – Luego de que el tren hiciera dos estaciones por la mano contraria (y rogando que no nos estroláramos con otro que viniera de frente), recupera su vía original y llego a la estación Coghlan.
20:05 – Cuando salgo de la estación Coghlan para tomarme el colectiva (a esta altura muy cansado y enfadado), veo pasar el tren con destino a Suárez!!! Me están jodiendo!!! Pensamiento n°4: por qué demonios no avisaron que acto seguido iba a pasar el otro tren??
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Situaciones como esta son de las más comunes, no sólo en trenes, sino en subtes y colectivos en todo Buenos Aires. ¿De quién es la culpa? Yo creo que de todos:
- De la empresa concesionaria por la falta de lógica y sentido común al momento de operar el servicio. Total, somos los tontos que pagamos religiosamente el boleto para ver como, el 20% de las veces, llegamos a nuestro destino con algún percance en nuestro haber. OJO, a veces banco a TBA, incorporaron trenes nuevos con aire y todos los chiches, pero la falta de sentido común es algo común todos los días. Ejemplo: históricamente, los trenes del ramal Suárez tienen 5 vagones, porque el caudal de gente es mayor que en el ramal Mitre (4). Casi siempre que cancelan un servicio, el próximo tren que mandan tiene… 4 vagones!!! Imagínensen lo que es, tiene que entrar la gente de dos trenes de 5 en un tren de 4. Lógica, muchachos, lógica!!!
- De los operarios del tren, que con su desgano, poca cordialidad y falta de empatía total hacen que se merezcan un ítem aparte. Sin contar los paros, huelgas por luchas sindicales, mafias, corrupción, etc.
- Del gobierno nacional, por no controlar la correcta prestación del servicio (literalmente, les chupa un huevo), formar parte y fomentar las mafias sindicales, y por no sincerar las tarifas. Es decir, en Europa se viaja perfecto, pero cuánto pagás el boleto de tren? Pretender viajar bien abonando $ 0,80 (u$s 0,22) es casi utópico.
He dicho.